miércoles, 24 de diciembre de 2008

"NATURALEZA" EN INTERIORES, 1994-2000

   En algún momento, muchas de las personas aficionadas a la pintura hemos necesitado ejercitar nuestras posibilidades técnicas; demostrar y demostrarnos que podemos acercarnos a los detalles y reproducirlos de forma convincente... 
¡Pobre del que lo intente a plena luz del día!, pues el continuo movimiento del sol hará que, cada detalle, parezca distinto cada diez o quince minutos...  Para pintar del natural a plena luz, es necesario ser rápido, eludiendo los detalles... 
A veces, se puede hacer pintura detallista, asistiendo varios días seguidos, a la misma hora, al lugar elegido...; pero, la tarea, puede terminar "aburriendo", justo lo que no queremos...
¡Mejor, los días nublados! pues, aunque mengüe la luminosidad, la iluminación será más duradera, sin proyección... 
Y, un poco mejor, en interiores, cuando el sol no se proyecta directamente sobre las ventanas..., aunque los temas quedan reducidos a bodegones, "naturalezas", retratos o ambientes..., o todo junto... En este caso, si elegimos pintar plantas con flores en primavera, seremos testigos de su rápida evolución y desarrollo...

   De cualquier forma, me gustaría, para los que aman la pintura del natural, corroborar algo que dice Antonio López García en la película de Victor Erice "El Sol del membrillo": Que,  "lo maravilloso es estar junto al árbol", junto al modelo vivo..., "mucho más importante que el resultado"...


 Mesa y mantel, 1996, 70 x 50 cm., Arches, grano fino 

  
 Mantel y nardos, 1996,  50 x 70 cm., Arches, grano fino