sábado, 31 de octubre de 2009

CASTILLOS

Con frecuencia, uno tiene la sensación de que, con el tiempo y con la práctica, aprende, evoluciona "a mejor"... Sin embargo, desempolvando antiguas fotos de obras, surgen dudas...

La Alhambra, 1998

Castillo de Aracena, 2006


Alcaudete, 2007

Las tres están hechas al aire libre, en el transcurso de certámenes o encuentros...; la de Alcaudete, premiada con un Accesit (6º Premio de Acuarela en el IX Certamen de Pintura Rápida de Alcaudete)... No obstante, veo una luminosidad y sencillez en la de 1998, que falta en las otras obras. Por cosas como ésta, no puedo negar que la experiencia, el aprendizaje, facilitan la tarea, pero sí puedo afirmar que, quizá enfoquemos mal el aprendizaje: Normalmente buscamos efectos, técnicas nuevas, recursos, maestría, decisión, que termina encerrando la acuarela en estereotipos muy aburridos, cuando lo que tenemos que aprender es a ver, abrir nuestros sentidos a una comunión alegre y real con el paisaje, modelo, entorno...Comprendemos que ésto ocurre, cuando sentimos alegría al pintar. No ocurre cuando lo que hacemos nos preocupa, como si de un problema se tratara, y nos empeñamos en darle solución...