Muchas veces he podido oír a muchos artistas presumiendo de romper todo aquello que no consideran "de altura", "de calidad". Destruyen horas de trabajo porque, el apunte, la obra, no se ajusta a sus expectativas y sueños, fama y exigencias...
Desde mi punto de vista, todo trabajo tiene su enseñanza, su memoria, su significado, su dimensión, su lugar en nuestra experiencia... Los peores, alegran el corazón cuando se desempolvan pasados unos años... Nos muestran, sobre todo que, aquello que nos parecía tan "pobre", "malo", torpe, no lo era tanto...Incluso nos devuelven el estímulo necesario para acometer el tema de nuevo, o incluirlo en un trabajo más ambicioso, etc...
Personalmente, conservo varias carpetas de obras "chungas", varias de obras menos "chungas", otras "insulsas", otras de obras "discretitas", alguna "medio buena" y una "buena" que, posiblemente sea comparable a la "casi chunga" de cualquier otro artista... Y me alegra recordarlas y aprender de ellas.